Porqué tomar clases de Baile es la mejor decisión que tomarás!

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Comienza un nuevo año y nuestras ganas de partir de cero, de plantearnos nuevos desafíos se multiplican. Es el momento del año en que nos reseteamos y soñamos con esa o ese que quieres ser. para plasmar todos esos deseos diseñamos una lista con todos los nuevos desafíos y es aquí donde te invitamos a agregar “Tomar clases de baile” en tu listado, porqué?, pues lee lo que viene a continuación:

1. Aprenderás a desconectarte. Dejarás atrás las preocupaciones y los problemas personales y del trabajo. 

Una vez que has entrado a la clase vas a aprender siempre cosas nuevas. Es un rato para ti, en el que te das la oportunidad de desconectarte de todo y concentrarte en esta actividad. Seguro que al finalizar podrás enfocar los problemas desde una perspectiva diferente y encontrarás una mejor solución.

2. Te darás la oportunidad de aprender algo nuevo o de mejorar algo que ya sabías. Reconoces que siempre hay algo que aprender y mundillos que descubrir. 

La mayoría del tiempo estamos inmersos en nuestros trabajos, en la rutina o en los problemas de casa. Tenemos un montón de conocimientos relacionados con nuestras áreas de interés profesional y personal, sabemos qué nos gusta y qué nos desagrada. Pero de pronto ¡bam! la vida te toma por sorpresa: decides inscribirte en clases de baile y ¡oh sorpresa! no son sólo clases de baile, es un mundillo distinto por descubrir, un lugar inexplorado, repleto de nuevos lenguajes, nuevos movimientos, nuevas sensaciones, ritmos, culturas, personas distintas.

Tomar clases de baile nos regala la maravillosa posibilidad de volver atrás en el tiempo, como cuando éramos niños. Esa sensación de no saber nada y de volver a empezar otra vez.

3. Empezarás a mirarte al espejo con cierto encanto contigo mismo, cuando notas que bailando te has puesto en mejor forma. 

¿A quién no le ha pasado esto? Te notas más linda o lindo, la ropa te luce mejor, te gusta lo que ves! ¿Sabes por qué? Porque te sientes bien contigo mism@. El proceso de aprendizaje del baile empieza por la aceptación propia y por el reconocimiento del cuerpo.

Es allí donde empieza el gran cambio

4. Aprenderás a dejar a un lado la vergüenza, que si no sabes algo o no sale a la primera siempre se podrá intentar una y mil veces más. ¡Hasta que salga!

Tomar clases de baile nos pone a prueba. Es un reto para nuestro ego personal y para nuestra paciencia y perseverancia. El gran secreto para aprender a bailar es hacerlo una y otra vez, sin importar cuántas veces salga mal, y aprender de cada error. Aprender a dejarte corregir. ¡Liberarse del peso de la vergüenza, desbloquear mente y cuerpo, ese es el secreto!

5. Te concentrarás más y mejor. 

Como todo aprendizaje de algo nuevo, requiere concentración y foco. Para ello desconectas tu atención de otras cosas y te centras en lo nuevo. Pues cuando haces este ejercicio con distintas actividades tus niveles de concentración aumentan, porque tu mente se encuentra ligera, descansada y lista para generar nuevas y mejores ideas.

6. Aprenderás a dejarte llevar por la situación, a improvisar un poco, sin perder de vista el tiempo y el objetivo. 

Al bailar debes seguir la música, sus cambios y ritmos. Esto significa dejarte llevar. Improvisa un poco si no sabes qué hacer con determinada vuelta o con determinado giro, pero manteniendo el tiempo y el ritmo. En la vida diaria sucede lo mismo, constantemente estamos rodeados de situaciones inesperadas, saber dejarte llevar, manteniendo la calma, pero sin perder de vista el objetivo, te llevará a soluciones de calidad y un día a día más llevadero.

Ya sabes! está clarísimo tomar clases de baile es por lejos la mejor decisión que tomarás este nuevo año!!!

Revisa nuestras clases y comienza lo antes posible! al final del año verás increíbles resultados

http://bailarenas.cl/clases/

*adaptación udance!

Regalar Clases de Baile, una Gran Sorpresa!

Regala Danza

Los regalos convencionales han pasado a la historia. Ahora se regala a un ser querido, una amiga o a la pareja con experiencias, es decir, con actividades que sabemos que le van a gustar a la persona a quien le regalamos.

En las fechas especiales nada mejor que regalar baile y emociones. Y es que siempre podemos hacer regalos personalizados relacionados con el baile para obsequiar con la disciplina artística preferida de la persona beneficiada. Si le gusta la música actual y bailar sin parar,  los ritmos urbanos le van a encantar, si prefiere un control sobre su cuerpo, mejor un entrenamiento de danza, o ritmos más técnicos.

Regalar clase de Baile: También para niños

El baile también es un buen regalo para los niños. Desde pequeños entienden los diferentes pasos y movimientos y les encanta. Por eso si regalamos clases en una escuela de baile, los niños se divertirán y podrán conocer a otros niños en las clases, sea cual sea la especialidad que elijan. Disciplina, música, coreografía, memoria, sentido del ritmo, concentración… son tantos los beneficios que encuentran los pequeños en el baile que todo van a ser ventajas.

Clase de Baile: Propósito para el año nuevo

Son muchas las personas que se fijan unas metas para el año que empieza. Inicia este 2017 con buen pie y con algo que has querido hacer siempre. Deporte, cuidarse, dedicar a mejorar la mente y el cuerpo… el baile es completo y un regalo perfecto que estimula los sentidos y nos motiva para empezar un año futuro cargado de proyectos e ilusiones.

¿Por qué bailar?

Son muchos los motivos del porqué las personas aprender a bailar. Algunos lo hacen por vocación, otros por algo innato que les obliga a mover el cuerpo con toda facilidad, mientras que otras personas lo hacen para evadirse y estar en contacto con otras personas. Sea como sea, el baile es social y aporta miles de beneficios para el organismo, siendo totalmente recomendable tanto por médicos como por psicólogos para despejar la mente. Tras un día de tensiones, no hay nada mejor que acabar con una clase de baile. Verás como tus problemas se diluyen y te sentirás mejor.

En Bailarenas, te ayudaremos a armar el Plan Perfecto para hacer de tu regalo algo único !! #RegalaDanza

ref: asisebaila.com

Bailar sobre el Escenario ¿cómo superar el miedo escénico?

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Miedo a Bailar en escenario

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Es muy común sentir miedo y nervios al subir al escenario – Como manejarlo
Sufrir miedo escénico al momento brindar cualquier tipo de show, baile, conferencias o teatro es algo muy normal y no debes preocuparte demasiado por ello. Hasta el bailarín con más confianza puede tener miedo a bailar en escenario. Es bueno que busques la forma de que el miedo no afecte tu performance sino que la mejore. El miedo puede producir en ti cierta euforia o tal vez puede hacer que permanezcas aterrado. Solo tu actitud hacia este sentimiento decidirá si te sentirás aterrado o excitado por él.

¿Qué nos ocurre cuando tenemos miedo escénico?
Cuando te ataca el miedo escénico, comienzas a sentirte nervioso, tembloroso, comienzas a sudar, se te seca la boca o y hasta puedes sentirte completamente debilitado. Esto solo con el pensamiento de actuar frente al público.

¿Qué puedo hacer para superar estos síntomas?
Lo primero es asumir que tienes algo de miedo y obviamente deberás hacer algo al respecto.
Puedes superar el miedo al escenario entrenando tu cuerpo y tu mente con algunos trucos para relajarte. Si quieres saber cómo sobreponerte al miedo escénico, sigue estos pasos. Verás que luego estarás tan absorto en el baile que te olvidarás de que estás en escena.

Qué hacer los días previos a la actuación
Práctica
Parte del miedo a actuar viene de pensar que olvidarás tus movimientos y no sabrás qué hacer. La mejor forma de evitar que eso suceda es familiarizarse con tus movimientos tanto como puedas.
Practica tanto como puedas. La práctica es la clave, asique hazlo hasta que te lo aprendas de memoria. cuanto más ensayes, más confianza sentirás. Eso sin mencionar que tu actuación será de mejor calidad en todos los sentidos. Practica frente a tu familia, amigos o sillas vacías para acostumbrarte a actuar frente al público.
Practicar frente a otros te ayudará a acostumbrarte al hecho de que no estarás a solas haciendo tu baile. Seguro que te sale perfecto cuando estás solo en tu habitación pero, frente al público, bailar se convierte en algo completamente diferente.
Qué hacer el mismo día de la actuación
Relajar el cuerpo
Para superar el miedo escénico, hay unas cuantas cosas que puedes hacer para relajar tu cuerpo antes de subir al escenario. Relajar la tensión corporal puede ayudarte a estabilizarte y calmar tu mente antes de tu actuación.
Realiza estiramientos. Estirar tus brazos, piernas, espalda y hombros es otra forma de reducir la tensión corporal.
Medita en la mañana previa a tu actuación, o incluso una hora antes de ella, tómate entre 15 y 20 minutos para meditar. Busca un lugar relativamente silencioso donde puedas sentarte confortablemente en el suelo. Cierra tus ojos y concéntrate en tu respiración mientras relajas cada parte de tu cuerpo. Solo debes pensar en tu cuerpo y nada mas.
Qué hacer en el momento previo al escenario
Justo antes de salir a bailar, puede retirarte un poco de tus compañeros y concentrarte por última vez en lo que vas a hacer para recordar las cosas importantes que no debes olvidar y pensar en dar lo mejor de ti. Luego te reúnes con tus compañeros, tomados de la mano para pasarse buena energía. Recuerda que son un equipo y que cuando uno se equivoca se equivocan todos.
Qué hacer en el escenario

Demuestra falsa confianza. Aunque tus manos tiemblen y tu corazón esté a punto de explotar, actúa como la persona más fría del mundo. Camina con la cabeza alta y una enorme sonrisa, y no le digas a nadie lo nervioso que estás. Mantén esa postura cuando subas al escenario y empezarás a sentirte realmente confiado.
Es muy importante tu actitud. La actitud debe estar acorde con la música que estas interpretando.
Sonreír o no es algo muy de cada uno y del baile que estés haciendo. Debes encontrar un equilibrio cuando miras al público y sonríes, para no estar sonriendo todo el tiempo como si se tratara de una comedia.
Nunca hables mientras bailas, si necesitas comunicarte con tu grupo hazlo con la mirada, hablar desconcentra, entorpece la comunicación corporal y se ve pésimo.
Respeta a tu compañero de baile, ayúdalo, socórrelo, piensa que forman un equipo
Respeta el baile y su significado
Procura desarrollar un estilo propio
Pon tu alma en el baile
Si te equivocas con un paso de baile, nadie lo sabrá nunca, a menos que te detengas. Continúa, y el público pensará que es parte de la danza.
Si se te olvida un paso, no te detengas, continúa. Intenta usar otros movimientos o pasos que no estén en la coreografía. Si tu compañero de escena comete un error, “no reacciones al error”. Simplemente ignóralo, o si es muy grave como para dejarlo pasar, improvisa aprovechando el error. La habilidad de improvisar es la marca de un auténtico bailarín.

Luego de la actuación
Pregunta cómo lo hiciste. Si realmente quieres mejorar con tu miedo escénico, debes preguntar a alguien del público cómo lo hiciste, pidiendo opiniones después de tu presentación, haciendo una encuesta, o preguntando a tus colegas para que te den su sincera opinión. Saber que lo hiciste bien fomentará tu confianza, y saber en qué puedes mejorar te hará sentir más confiado la próxima vez que subas al estrado.
Y un último consejo…
¡Pásalo bien sobre el escenario, esto se trata de disfrutar!

La Danza Independiente de Chile, pasos en la escena

La danza profesional de nuestro país se inicia en 1941 con la creación de la Escuela de Danza de la Universidad de Chile y el Ballet Nacional Chileno. Posterior a esa fecha, en 1960, se funda el Ballet de Arte Moderno, actual Ballet de Santiago, que cuenta con su propia escuela de formación profesional; también surge en el seno de la universidad el Balca (Ballet de Cámara), años más tarde el Ministerio de Educación y sus proyectos Escuela Coreográfica dirigida por Malucha Solari y el Conjunto de Danza Contemporánea hicieron su contribución, aunque de menor duración en el tiempo. Estas instituciones han surgido y desarrollado su trabajo bajo el apoyo de fondos económicos estatales destinados al cultivo y difusión de las artes.

Su permanencia en el tiempo ha permitido el paso por ellas de estudiantes, bailarines, maestros y coreógrafos, quienes motivados por intereses en la creación coreográfica, deseos de realización profesional, divergencias, conciencia social, hastío, etc., han generado un fenómeno dancístico paralelo autodenominado Danza Independiente. Sus orígenes en el tiempo son poco claros pero se vislumbra como primera agrupación de este tipo, en la época de los años 70, al Ballet Popular, que creó y dirigió la bailarina y maestra Joan Turner y que estaba formado por jóvenes bailarines del Ballet Nacional Chileno, entre otros.

Posteriormente, a fines de los años setenta y mediados de los ochenta, tenemos a:

Teatro Contemporáneo de la Danza, dirigido por la recordada bailarina y coreógrafa Ingeborg Krussell.

Vértice, dirigido por Ingeborg Krussell, Magaly Rivano y Mario Bugueño, con la colaboración en el área de la actuación de Alejandro Cohen. En sus propuestas aunaban la danza y el teatro y cuyo continuador a nivel de propuesta escénica es el Tedat de Magaly Rivano.

Agrupación de Danza Mobile, creada por Hernán Baldrich, donde Marcos Correa, el talentoso diseñador de vestuario y Ximena Rodríguez, la brillante

escultora, también entregaban su aporte en el área de la interpretación con gran acierto.

El Grupo del Centro, dirigido por el inolvidable Gregorio Fassler, que mezclaba en sus propuestas danza, música en vivo, plástica, fotografía, video.

Danzahora, de creación y dirección de Gaby Concha. Por muchos años sus integrantes fueron sólo mujeres.

El Taller de Danzas Antiguas, que dirigía Sara Vial, abocado a un sistemático estudio y reconstrucción de las danzas de la Edad Media, Renacimiento y Barroco.

El Ballet de Karen Connolly, bajo el alero de canal 13 y su escuela Dancen, quienes han desarrollado con éxito la danza espectáculo y la danza para televisión, generando, especialmente durante la década de los ochenta, gran interés por la práctica de esta actividad en los jóvenes.

Singular mención merece Vicky Larraín, incansable opositora de todo y de todos, brillante cultora de la creación instantánea o improvisación, siempre presente en sus propuestas.

El Grupo Andanzas, cuyos miembros eran egresados de la carrera de Instructor en Danza de la Universidad de Chile, entre los que se encontraban Nelson Avilés, Nury Gutés, Verónica Varas y el redactor de este artículo.

Importante es destacar también la función pedagógica y creativa desarrollada por Verónica Urzúa, Elisa Garrido-Lecca y Verónica Santibáñez en el Centro Contemporáneo de la Danza.

En el resto de nuestro país también han surgido iniciativas importantes, como las realizadas en la octava región por Belén Álvarez, dirigiendo el Ballet Contemporáneo de Concepción y luego por Manuela Bunster, a su regreso a Chile, una vez concluidos sus estudios de danza en Londres, al fundar en 1982 el Grupo de Danza Calaucán. En la décima región, ciudad de Valdivia, nos encontramos con el Ballet de Cámara de Valdivia que entre sus primeros integrantes contó a Evelyn Ríos, Ana María Cabello y Ximena Shaff.

¿Qué caracterizaba a estos primeros bailarines independientes? Sin duda la escasez de recursos y el exceso de ganas de bailar y crear, pero, además, el presentarse en espacios no convencionales: plazas, canchas de fútbol, peñas, actos universitarios o de resistencia a la dictadura de Pinochet, etc. Su propuesta estética estaba inspirada principalmente en una búsqueda de identidad, de vocabulario, una investigación que aún concita la atención de los actuales cultores de esta disciplina.

En enero de 1984, se desarrolla el Primer Encuentro Coreográfico, convocado para la creación de solos, dúos y tríos, organizado por Luz Marmentini, Sara Vial y Bárbara Uribe; también regresa del exilio el maestro, coreógrafo y ex director del Ballet Nacional Chileno Patricio Bunster. El país atraviesa por una situación de gran conflicto social y son principalmente los jóvenes quienes comienzan a generar acciones para provocar el cambio.

En la danza se tiende a producir también la misma efervescencia social y política propia del momento, que ve como único cauce de expresión libre a la cultura y las artes. En este ambiente nace, en 1985, el Centro de Danza Espiral (actualmente dirigido por Patricio Bunster y Joan Turner) y, al año siguiente, el Grupo de Danza Espiral. Este lugar de práctica, estudio, creación, investigación y encuentro pasaría a constituirse en el caldo de cultivo de los principales creadores e intérpretes del actual movimiento.

El tiempo posterior a esta iniciativa nos muestra la creación de tres entidades que son: la Séptima Compañía de Danza Contemporánea, bajo la dirección de Luis Eduardo Araneda, la Pequeña Compañía bajo la dirección de Nury Gutés y la constitución del Sindicato Nacional de Trabajadores Transitorios Artistas de la Danza (1990), cuyo primer directorio fue conformado por Anabella Roldán, Jorge Olea y Dinora Valdivia, que comienza a desarrollar el proyecto Festivales de la Danza Independiente de Chile, el que tuvo cinco ediciones (1991-1996) y que actualmente no se realiza por falta de apoyo económico. Por esta plataforma de proyección desfilaron todos los grupos de danza chilenos y también de Argentina, Costa Rica, México, Perú, Uruguay y Venezuela.

El actual movimiento sigue creando y luchando por mayores y mejores espacios para el desarrollo de su quehacer. Entre ellos encontramos a:

Ballet Contemporáneo de Santiago, dirigido por Mario Bugueño.

Compañía de Karen Connnolly.

Compañía de Danza Contemporánea Danza Sur, dirección Luis Ernesto Fontt Larrea y Ximena Pino Escobar.

Compañía de Danza Generación del Ayer, dirección colegiada.

Ballet Municipal de Cámara de Valdivia, dirección Ximena Shaff.

Compañía Movimiento, dirección colegiada.

Compañía Silueta de Goss, dirección Nury Gutés.

Francisca Sazié y José Luis Vidal (quienes formaron un dúo y actualmente desarrollan su trabajo como solistas).

TEDAT (Taller Experimental de Danza Teatro) dirigido por Magaly Rivano.

Proyecto M. O. C., dirigido por Mauricio Barahona.

Compañía De Ree, dirigida por Marisol Vargas.

Compañía Sed, dirección Marcela Inostroza.

Compañía Municipal de Danza Moderna de Concepción, dirección Paola Aste.

Grupo de Danza Espiral, dirigido por Patricio Bunster.

Compañía de Danza de Lo Barnechea, dirigida por Luz Carola Ossa.

Compañía Lluvia Bajo Luna, dirección colegiada.

Compañía de Danza Contemporánea La Vitrina, dirigida por Nelson Avilés.

Compañía de Teatro Danza El Cuerpo, dirigido por Vicky Larraín.

Compañía Elizabeth Rodríguez.

Dancerías en Temuco, dirigida por Jaime Jory.

Como se puede observar, en la actualidad algunos ya no están y noveles e innovadores hacedores nos acompañan; existen tres universidades que forman profesionales en el área y día a día vemos como más jóvenes se sienten atraídos a ser parte de este movimiento. Ya no se autodenominan Grupos de danza, sino Compañías. Si bien los recursos económicos han tenido alguna variación en estos treinta años, gracias a iniciativas como el Fondart, ninguna de estas agrupaciones logra generar ingresos que permitan cancelar sueldos, pero al parecer no es el dinero el pago que se espera, estos danzantes litúrgicos contemporáneos encuentran en el sacrificio, sacro oficio, oficio sagrado su recompensa más preciada.

por
Jorge Olea Chandía